¡Prepárense para experimentar una forma revolucionaria de comunicarse con las máquinas!
Ante la pregunta de ¿Cuál será la próxima revolución tecnológica?, seguramente muchos responderán que el metaverso, donde compartiremos espacios de realidad virtual y realidad aumentada; sin embargo, el empresario Bill Gates, aficionado de las predicciones, cree que la inteligencia artificial (IA) es la tecnología más incipiente y prometedora en el corto plazo.
El ChatGPT adquirió fama mundial en los últimos días. Seguramente has escuchado hablar de él. Pero, ¿qué es y cómo se proyecta en el ámbito de la salud?
ChatGPT no es más ni menos que un software que emplea un algoritmo de IA entrenado para mantener conversaciones, similar a otros bots que llevan años entre nosotros.
Sin embargo, a diferencia de otros chatbots con habilidades limitadas y específicas, el ChatGPT se siente distinto. Más inteligente. Con capacidad de mantener conversaciones de manera más flexible y sofisticada.
La versión actual de ChatGPT fue lanzada en noviembre de 2022 y fue creada por la empresa OpenAI, fundada por Elon Musk y con sede en San Francisco.
En solo 5 días, esta herramienta consiguió alcanzar una base de un millón de usuarios, un logro que otras plataformas populares como Instagram tardaron casi 3 meses en conseguir. ¿Cuál es el motivo detrás de la creciente popularidad de este nuevo chatbot?
Lo que diferencia a ChatGPT de otros bots conversacionales es su desarrollo basado en el modelo de IA GPT-3, que es el primero en utilizar una técnica de aprendizaje profundo, llamada “modelización autorregresiva del lenguaje”. Es decir que no responde sobre la base de un conjunto de comandos predeterminados, sino que sus respuestas surgen del aprendizaje automático a partir del entrenamiento con una inmensidad de datos provenientes de múltiples fuentes.
Esto le otorga la capacidad de generar textos similares a los que generamos los humanos de manera rápida, coherente y con una sintaxis casi perfecta.
En cuanto a la implicancia en la salud, ChatGPT podría utilizarse para crear asistentes virtuales que brinden apoyo a los usuarios en tareas administrativas como la programación de citas médicas o gestión de registros clínicos, aliviando la presión en el sistema de atención en salud.
El chatGPT también podría entrenarse con conocimiento médico e integrarse con otras aplicaciones para el cuidado de la salud con el objetivo de brindar respuestas precisas y confiables sobre temas relacionados a sus afecciones, tratamientos, entre otras cosas, mejorando la accesibilidad a la información y fomentando la autonomía y la participación activa en el cuidado de su salud.
Este modelo podría ser capaz de responder preguntas frecuentes y proporcionar recomendaciones y consejos personalizados a los pacientes en función de su historial clínico, síntomas actuales y otros factores relevantes. En este aspecto, la generación de textos más “humanos” podría cambiar la forma en que la gente interactúa con la IA, mejorando su experiencia e impulsando su adopción.
Su uso también podría ser útil para la creación de planes de tratamiento personalizados. Por ejemplo, se puede programar el ChatGPT para que solicite información específica a los pacientes, como síntomas, antecedentes médicos y preferencias de tratamiento, y luego utilice esa información para sugerir un plan en función de sus necesidades y objetivos particulares.
Incluso si tuviese acceso a la información completa y actualizada del paciente, podría ser capaz de realizar una evaluación cuidadosa de su historial médico y otros factores relevantes para recomendar una combinación específica de medicamentos, lo que podría mejorar la eficacia de las terapias, reduciendo el riesgo de reacciones adversas u otras complicaciones.
Éste modelo también podría convertirse en una valiosa herramienta para analizar grandes conjuntos de datos de salud y brindar insights que nos permitan tomar decisiones inteligentes en el cuidado de nuestros pacientes.
También podríamos pensar que el ChatGPT puede ser un útil recurso en el campo de la educación en salud. Con tan solo un prompt, el modelo es capaz de brindar información precisa y actualizada sobre cualquier tema relacionado con la salud. Además, también puede ser utilizado para generar contenido educativo personalizado para los estudiantes, basado en su nivel de conocimiento y preferencias individuales, asegurándose de que los alumnos y/o profesionales reciban la información que necesitan para tener éxito en su carrera.
Oportunidades y desafíos: Cuando se presentan caras opuestas
La IA está invadiendo silenciosamente nuestras vidas. Esto debe verse como una gran oportunidad, sin olvidar que estas herramientas se encuentran bajo la lupa por dilemas éticos en su uso que requieren una atención y consideración cuidadosa.
El principal problema de la IA en América Latina es la falta de una regulación concreta. Esto adquiere real importancia cuando se utiliza para el cuidado de la salud de las personas, en donde las cuestiones de privacidad y seguridad adquieren una especial dimensión, ya que se trata de información médica confidencial.
Al integrar el ChatGPT en aplicaciones relacionadas con la atención médica se necesitarán medidas como el cifrado y el almacenamiento seguro de los datos para no vulnerar los derechos del paciente y proteger su privacidad, garantizando la seguridad de sus datos clínicos.
A medida que la IA avance y exploremos nuestro futuro, será importante abordar estos desafíos de manera responsable para arrojar un poco de luz sobre las zonas grises en torno al uso de esta tecnología. Se deberá reglamentar el desarrollo y uso de la IA para garantizar su impacto positivo en la salud y la sociedad.
Explorando los límites del asistente conversacional ChatGPT
Así como mencionamos que esta herramienta puede tener grandes implicancias en el ámbito de la salud, hay algunas limitaciones que debemos considerar.
En primer lugar, debemos tener en cuenta que, al día de hoy, esta versión de prueba gratuita todavía tiene limitaciones en su conocimiento y puede dar respuestas equivocadas o incompletas. El modelo aún requiere supervisión y revisión humana para garantizar la precisión y la calidad de sus respuestas.
Por otro lado, el rendimiento y la precisión de un modelo de lenguaje IA como ChatGPT están estrechamente relacionados con la calidad y la representatividad de los datos utilizados para su entrenamiento. Si los datos están sesgados o no representan adecuadamente la población, es probable que los resultados y las respuestas también estén sesgadas y no sean precisas.
Otra limitación es que los datos son precisos hasta el año 2021, por lo que no tiene información sobre eventos o sucesos que hayan ocurrido después de esa fecha.
El futuro de la conversación: ¿Podría el ChatGPT reemplazar al humano?
Mi respuesta es “no”. A pesar de los nuevos desarrollos y los avances en el campo de la IA y del aprendizaje automático, esta tecnología no podría reemplazar una conversación con otro ser humano en el futuro previsible en entornos clínicos.
Si bien, algunas conversaciones pueden parecer como interacciones con un ser humano, la realidad es que es un modelo de lenguaje artificial y no tiene emociones, personalidad ni conciencia. No puede proporcionar comprensión profunda como un ser humano.
Además el algoritmo ha sido entrenado con millones de textos y conversaciones, pero aún no tiene capacidades de procesamiento de datos audiovisuales. Por lo tanto, no tiene la capacidad de detectar ni ajustar su respuesta en base al tono o lenguaje corporal de una persona como lo haríamos cualquiera de nosotros. Su entrenamiento se basa en la comprensión y generación de texto y no incluye la capacidad de interpretar señales no verbales, que resulta fundamental durante la interacción médico-paciente para comprender lo que el sujeto cuenta sin hablar.
Si bien aún no lo hace, es posible que OpenAI entrene a ChatGPT en el análisis de datos audiovisuales en el futuro. Estas versiones podrían ayudar incluso en tareas más complejas como detección de patrones específicos de texto o voz que pueden predecir enfermedades como los síndrome demenciales o trastornos del movimiento.
Cuando la realidad haya superado la predicción
El potencial del ChatGPT en el cuidado de la salud es enorme. Tiene un gran potencial transformador en la calidad de atención, la autonomía y experiencia de nuestros pacientes. Su uso y alcance en el ámbito de la salud dependerá completamente de cómo se implemente y promueva por parte de sus desarrolladores y usuarios.
Probablemente este artículo sea relevante en el futuro. Será interesante revisarlo en los próximos años para ver cómo el ChatGPT se ha utilizado para mejorar la atención al paciente y la eficiencia en el sistema de salud. ¡Guárdalo!
Foto de Jonathan Kemper en Unsplash