Mini-crónica en primera persona
Silicon Misiones y TISAC unieron esfuerzos para difundir la Salud Digital en la región y, para eso, plantearon un recorrido de charlas que a lo largo del 2023 irá profundizando en cada uno de los tópicos más relevantes.
La tercera parada de este viaje fue Telemedicina, donde tuve la oportunidad de participar como uno de los disertantes. Y debo decir que la experiencia fue tan enriquecedora que no puedo dejar de compartir aunque sea un puñado de conceptos y sensaciones.
Básicamente, el encuentro tenía dos objetivos. Por un lado, ofrecer a los participantes un marco conceptual que contemplara aquellos aspectos claves al momento de diseñar un servicio de telemedicina.
Por otro lado, compartir experiencias de la aplicación concreta de la tecnología y sus potencialidades.
Me tocó abrir la jornada y decidí tomar como punto de partida la definición que la Organización Mundial de la Salud asigna a la Telemedicina. Desde ahí, fuimos desgranando el concepto para concluir que cualquier proyecto asistencial basado en videoconsultas debería ser idealmente abordado a través de un enfoque procedural y a la vez multidimensional. Es precisamente en ese cruce, en ese entramado donde se define lo sustancial de cualquier servicio. Las perspectivas clínicas, regulatorias, legales, tecnológicas y, sobre todo, la dimensión humana en la relación paciente-profesional deben ser consideradas desde la etapa más temprana del diseño.
Con esta base teórica inicial, se presentaron luego una serie de casos de uso que complementaron de manera práctica y sobre todo diversa, las posibilidades que ofrece la teleasistencia aplicada.
Así fue como a través de Carlos Osella (DOC24) pudimos conocer la integración de la videoconsulta con dispositivos médicos (fijos o móviles) y con cabinas de autodiagnóstico; luego Sergio Montenegro (Integrando Salud) nos habló sobre las mejores prácticas para que un profesional capitalice las ventajas de la atención en consultorio; finalmente, fue Darío Trela (Alegramed) quien expuso sobre la aplicación de la telemedicina en el sector público; la videoconsulta como primer punto de contacto entre médico y paciente en el Hospital Madariaga, en Posadas.
Hasta ahí creo que habíamos cumplido los objetivos planteados. Sin embargo, pienso que luego de las exposiciones individuales apareció lo mejor: el micrófono abierto, la conversación, la participación. Fue una ronda de preguntas y reflexiones tanto orales como escritas en el chat que fueron generando un espacio distendido y profundo a la vez. ¿Hacia dónde puede crecer la telemedicina y para qué?, ¿Cuán lejos o cerca estamos de articular iniciativas públicas y privadas?, ¿Qué dilemas éticos nos plantean las nuevas tecnologías? Estos fueron algunos de los disparadores sobre los que reflexionamos (y sobre los que debemos seguir indagando) ya que la temática es compleja, interdisciplinaria y de alto impacto social.
Por todo esto, gracias TISAC y Silicon. Es un orgullo y un placer participar de este tipo de espacios de colaboración y valorización del conocimiento compartido. Son fundamentales para que la construcción colectiva de eso que llamamos Salud Digital siga creciendo.